Una prueba de saliva (también llamada prueba de drogas en fluido oral) es un método rápido de detección utilizado por la policía en carretera para detectar drogas en el organismo del conductor. Es comúnmente utilizada durante controles de tráfico o revisiones aleatorias para hacer cumplir las leyes contra la conducción bajo los efectos de drogas. La mayoría de las pruebas de saliva detectan drogas comunes como: Cannabis (THC), cocaína, metanfetaminas/anfetaminas, éxtasis (MDMA), benzodiacepinas (en algunas regiones) y opioides (en algunos casos).