Los semáforos son dispositivos de señalización utilizados para controlar el flujo del tráfico en intersecciones, cruces peatonales y otros puntos de la vía. Funcionan con un sistema de colores universal: rojo para detenerse, amarillo (ámbar) indica que la luz va a cambiar y advierte a los conductores que preparen la detención, y verde permite el paso cuando es seguro. Al dar instrucciones claras y temporizadas, los semáforos ayudan a prevenir choques, asegurar un flujo vehicular más ordenado y crear mejores condiciones tanto para conductores como para peatones.